Las Nike Air Max 95 están de cumpleaños. Para amenizar la espera por la tarta (cumpleaños sin tarta no es cumpleaños ni es nah) podemos repasar el turbulento nacimiento de uno de los iconos de Nike y la línea Air Max.
Su diseño, su degradado de grises, el color neon, su inspiración en el cuerpo humano y la gran acogida que tuvieron en su momento son cosas que nadie duda ahora pero esta zapatilla llegaba cuando el baloncesto pasaba por la izquierda al running. Las AM95 se proyectaban como una silueta que volvería a capturar al consumidor como en los años 60 y 70.
Sergio Lozano era el diseñador encargado de vestir la nueva silueta, la primera que llevaba las unidades de aire a la parte delantera. Hasta entonces, el diseñador se había encargado de líneas como ACG, entrenamiento y tenis. La inspiración para este nuevo proyecto para Lozano se baso en el efecto de erosion de la lluvia sobre la tierra.
Para entonces Lozano ya tenía un boceto de lo que podría llegar a ser la zapatilla pero ¿cuál era su historia?, algo que Tinker Hatfield siempre decía en las reuniones de nuevos proyectos y que hizo que Lozano buceara hasta encontrar un libro de anatomía en la librería de diseño de Nike. Cuerpo humano vs Diseño de producto. A partir de ese momento, costillas, vertebras y piel eran puntos claves para la creación de las Air Max 95.
La Air Max 95 ya tenía diseño y una fuerte historia pegada a una revolucionaría silueta, ahora lo difícil era defenderla en las fases de revisión. En los primeros diseños de la silueta el Swoosh desaparecía por completo, algo que iba a conjunto con la media suela negra, no utilizada anteriormente en zapatillas de running, y la nueva unidad de aire visible en la parte delantera. Finalmente el Swoosh tuvo protagonismo como uno de los pequeños elementos que se incluyeron en el talón.
Nos dimos cuenta de que Nike era muy reconocible como marca y que el diseño podría identificarse por si mismo. ¿Por qué íbamos a necesitarlo? Ya teníamos las unidades de aire visible y ademas estábamos estrenando el aire visible en la parte delantera.»
– Sergio Lozano
Con el diseño ya decidido era hora de elegir los colores con los que se lanzaría la zapatilla al mercado y aquí es donde Lozano decidió utilizar el gris para desmontar la teoría de que las zapatillas grises no venden. Negro y gris oscuro se colocaban en la base de la silueta, donde era más propensa a llenarse de barro, mientras que el color neon en las unidades de aire visible y los detalles hacían un guiño a las prendas de running y el heritage de la marca en este sentido.
El resultado final tras todo esto lo conocemos ya, la zapatilla logro ser un éxito de ventas pero no donde se pretendía. Las Air Max 95 tomaron las calles y no la montaña para correr.
Veinte años después seguimos girando el cuello cuando pasa a tu lado unas AM95. Con todo esto, seguro que Nike nos proporciona las suficientes AM95 este año para que cada uno pueda celebrar el cumpleaños.